21/12/2020

Los llamados a la línea de asesoramiento y contención gratuita para mujeres víctimas de violencia por motivos de género crecieron durante el aislamiento: en lo que va del año se recibieron más de 3.000 llamados. Emilia, operadora social de la 144, cuya identidad se mantiene reservada, relata cómo fue atender esa demanda creciente y los desafíos.

Después de varios meses desde que comenzaron las medidas para prevenir el contagio del coronavirus, hay una tendencia que se mantiene de la misma forma: la cantidad de llamados a la Línea 144 en la Ciudad de Buenos Aires que asesora y contiene de manera confidencial y gratuita a mujeres víctimas de violencia de género, siguen mostrando un alza preocupante.

Entre enero y octubre de este año se recibieron la misma cantidad de llamadas que en todo el 2019. Si se compara solamente el período de aislamiento y distanciamiento, el crecimiento es del 53% año contra año y esa tendencia muestra un crecimiento alarmante durante los meses de mayor aislamiento.

Emilia es consultora psicológica y operadora social de la Línea 144 desde 2014 y trabaja en la Dirección General de la Mujer hace casi 10 años. Su identidad se mantiene en reserva por la confidencialidad y el anonimato de la línea y no puede salir de frente en el video para contar su historia y la del equipo de la Línea. “Cuando entra un llamado a la línea es la primera escucha, la posibilidad de que la persona se exprese; puede ser con un llanto, con un momento de angustia o situaciones más tranquilas donde las personas hacen consultas con respecto a la problemática de la violencia por motivos de género”, comienza el relato Emilia.

“La intención es que la mujer no se sienta sola a partir que ingresa a la Línea. Que sepa que hay un operador a disposición, una escucha permanente las 24 horas ante cualquier situación y la vamos a acompañar en lo que necesite”, afirmó Emilia, quien durante la pandemia recibe los llamados enrutados a su domicilio, al igual que sus colegas de trabajo.

“Tuvimos que adaptarnos todos, nuestras familias, los tiempos, las casas y empezar a notar las distintas cosas… pero el aumento de las llamadas, la necesidad social que se presentaba, hubo una explosión de llamadas que hizo que saliera la vocación, el esfuerzo y poner el hombro entre todas”, recordó Emilia.

Entre enero y octubre de este año se recibieron la misma cantidad de llamadas que en todo el 2019.

 el trabajo de la Línea 144 de la Ciudad, en primera persona
Foto de la Dirección General de la Mujer del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño

La violencia psicológica

La Dirección General de la Mujer del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño registra llamados con distintos tipos de violencia de género en el período de pandemia. Si se tienen en cuenta sólo los llamados por violencia, el 44% fueron por violencia psicológica, 27% por violencia física, el 12% por violencia económica y patrimonial, el 13% por violencia simbólica y el 5% por violencia sexual.

En una mirada retrospectiva del desafío que implicó operar durante la pandemia, Emilia lo sintetiza en una reflexión final: “Fue un trabajo de mucha adaptación, aceptación en lo personal y la sensación de haber podido estar a la altura de las necesidades. Sabemos que somos parte de una red que acompaña y contiene a las mujeres víctimas de violencia, entonces el llamado lo tomo desde que comienza hasta que se cierra, te vacias de vos para estar acompañando a la otra persona y tratando de hacerle sentir que vas a estar de alguna manera para lo que necesite”.

“Fue un trabajo de mucha adaptación, aceptación en lo personal y la sensación de haber podido estar a la altura de las necesidades”. (Emilia,.consultora psicológica y operadora social de la Línea 144)

 el trabajo de la Línea 144 de la Ciudad, en primera persona
Foto de la Dirección General de la Mujer del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño

También por Boti

A mediados del mes de abril la Ciudad innovó sumando el sistema BOTI con derivación a la Línea 144, incorporando el chat como forma de recibir consultas a través de la vía web o mensajería instantánea (whatsapp).

Es una herramienta que permite mantener la confidencialidad de la mujer, se puede chatear con una operadora, hablar o comunicarse directamente al 911, mediante un equipo capacitado para dar contención, información, derivación y el asesoramiento que cada caso requiere siguiendo un protocolo de atención y registro de los casos, ya que muchas veces las mujeres conviven con sus agresores. Se recibieron en lo que va del año más de 3.000 contactos por esta vía.

A mediados del mes de abril la Ciudad innovó sumando el sistema BOTI con derivación a la Línea 144.

Cómo son los CIM

La Ciudad cuenta también con un Centro Integral de la Mujer (CIM) por comuna. Allí trabajan psicólogas, abogadas, trabajadoras sociales y otras especialistas que se ocupan de asesorar a cualquier mujer que necesite ayuda a causa de violencia por razones de género.

Normalmente los 15 CIM tienen sus puertas abiertas para acompañar a las mujeres pero, en este contexto de pandemia, pueden comunicarse telefónicamente con cada uno, de lunes a viernes de 10 a 16 horas. Además, a partir de la primera semana de mayo, dos CIM están atendiendo presencialmente y de manera rotativa, para que las mujeres siempre cuenten con un lugar a donde ir en situaciones de violencia por motivos de género.

En muchos casos, las operadoras de la línea derivan los casos a los CIM, para darle seguimiento a los casos.

La Ciudad cuenta también con un Centro Integral de la Mujer (CIM) por comuna.

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